5 cosas que (quizá) no sabías sobre la Reforma

Artículo por Miguel Ángel Pozo

Han pasado 499 años desde que un monje alemán clavara un papel en la puerta de una iglesia. Quizá no parece gran cosa, pero aquello prendió una mecha que literalmente cambió el mundo. El fijar de nuevo la vista en la Biblia, y comprender que es de allí que viene la máxima autoridad para nuestras vidas, es algo que cambió la historia, y cambiará la vida de cualquiera que quiera tomar ese reto.

Martín Lutero

Hoy vamos a echar un vistazo a algunos hechos que, quizá, no sabíamos, y nos ayudarán a entender un poco más por qué, si somos como somos, es en gran parte gracias a la Reforma Protestante de hace ya casi cinco siglos.

 Las diferentes opiniones sobre la “Cena” evitaron una “Reforma Unida”.

Quizá os preguntéis por qué tenemos tantas denominaciones dentro de los protestantes. Pues todo viene de la Cena del Señor. Intentaron ponerse de acuerdo, pero los luteranos creían en la presencia física de Cristo en (o junto a) el pan y el vino, mientras que Calvino creía en la presencia espiritual de Cristo en la Cena y Zwinglio en la Cena como mera conmemoración de la muerte y resurrección de Cristo. No hubo manera de ponerse de acuerdo, y según Google llevamos 33000 denominaciones (y sumando).

Casi todos los grandes movimientos fueron de la mano con el estado.

Los luteranos existieron en los principados alemanes que se convirtieron de manera estatal al luteranismo. Calvino prosperó bajo el gobierno de Ginebra. Zwinglio bajo el gobierno de Zúrich. Los anglicanos tenían (y siguen teniendo) al rey de Inglaterra como la cabeza de la iglesia. La separación de Iglesia-Estado era muy difícilmente concebible en la sociedad del siglo XVI. Aunque esto también (como todos los grandes avances en libertades y derechos) vino como consecuencia de cristianos comprometidos, en el comienzo de la reforma, solo los Anabaptistas creían en la separación entre el gobierno y la religión, y pagaron con sangre esta creencia.

Casi todos los grandes movimientos defendieron el bautismo de niños.

Casi como consecuencia del anterior punto, todos los grandes movimientos de reforma (con la brillantísima excepción de los Anabaptistas, de ahí su nombre) creían en el bautismo de niños y rechazaban, por lo tanto, el bautismo de creyentes. De nuevo, aquellos que llevaron la contraria en este punto, pagaban con su vida allá donde se encontraran.

La Reforma fue fuerte en España, la represalia católica lo fue más.

Puede parecer extraño, pero la reforma caló hondo en nuestro país. El humanismo estaba muy presente, y hubo grandes focos en Valladolid, Sevilla y Alcalá de Henares, por ejemplo. Prueba de ello es que la traducción de la Biblia al español de Casiodoro de Reina, salió a la luz en 1569, 42 años de la famosísima traducción al inglés encargada por el Rey Jacobo (King James Version), y la versión española tuvo una gran influencia sobre la inglesa. Pero los católicos no estuvieron por la labor de dejar prosperar la Reforma Protestante en suelo español, y asesinaron por centenares a nuestros hermanos en la fe.

Reformadores mataron a reformadores.

Nadie es perfecto. Y al primero que tenemos que mirar para ver que esto es verdad es a nosotros mismos. Calvino aceptó la muerte de Servet por herejía. Zwinglio promovió la tortura e incluso la muerte de los anabaptistas. Aun así, me parece importante que, tanto la ciudad de Ginebra como la de Zúrich han pedido perdón públicamente y hoy se pueden ver estatuas y placas recordando aquellos atropellos. Sería genial ver esto mismo de parte de los católicos, y el dineral que tendrían que gastar en miles y miles de placas sería descomunal.

Lutero no era un santo, pero confió su vida y su eternidad al único que sí que lo es. La Reforma no cambió el mundo porque la llevaran a cabo hombres y mujeres perfectos, sino porque decidieron confiar en Dios a pesar de sus errores, y en Su Palabra por encima de lo que otros pensaran, incluso por encima de sus vidas.

Pregunta: ¿Qué podría pasar en nuestra sociedad si hoy, tú y yo, tomásemos esta misma determinación y nos entregásemos al 100% al Señor de lo imposible? Deja un comentario pichando aquí.

¿Qué piensas? No seas tímid@ pero tampoco te pases.

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